14.10.10

Leer sobre un agujero


Buscaba algún resquicio de tiempo para leer, y terminé colándome en una metáfora. Después de darle vueltas al problema de encontrar un momento, se me ocurrió un pequeño cambio: no salir del coche al llegar al aparcamiento del periódico. Conducía hasta el final, bajaba un poco las ventanillas, apagaba y leía unos minutos. De fuera se colaba el trajín de las excavadoras. Estas últimas semanas han estado ocupadas en perfeccionar el agujero que dejó la rotativa cuando se la llevaron. Un diario diario soltando lastre como música de fondo. Y yo leyendo a Gay Talese, con las piernas casi colgando sobre el abismo.